¿Qué es un ictus? ¿En qué nos puede ayudar el método F.A.S.T.?

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¿Qué es un ictus? ¿En qué nos puede ayudar el método F.A.S.T.?

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El término ictus se utiliza para describir las consecuencias de la interrupción súbita del flujo sanguíneo a una parte del cerebro o de la rotura de una arteria o vena cerebral. Es decir, cuando la sangre no llega de una manera adecuada, la función de la parte del cerebro afectada se altera de forma transitoria o permanente. Hoy vamos a conocer el método FAST ya que es una herramienta para detectar a tiempo un ictus.

El conocimiento de la población española sobre la sintomatología del ictus y cómo prevenirlo es bastante bajo. Según la Federación Española de Ictus, casi un tercio de los pacientes podría salvar su vida o librarse de una grave discapacidad si fuera atendido rápidamente.

Identificar los síntomas de un ictus gracias al método F.A.S.T.

Existen varias metodologías para la detección del ictus, pero la escala de Cincinnati (método F.A.S.T.) aparece como la herramienta idónea para la evaluación prehospitalaria para su identificación. El objetivo es que, mediante unos simples indicadores, la persona que se encuentra al lado del afectado pueda determinar la gravedad del episodio y transmitirla de manera adecuada a los profesionales de la salud. Como cuidador es importante que este tipo de información la poseas para ponerla en práctica si fuera necesario y la formación si eres cuidador no profesional, es imprescindible.

El método F.A.S.T. consiste en los siguientes pasos:

  • F (Face/Cara): hacer sonreír al afectado para comprobar si desvía la boca hacia un lado determinado. Está acción nos indicará si está perdiendo tono muscular.
  • A (Arms/Brazos): pedirle que levante cada extremidad de forma independiente o conjunta. Con este gesto, se valorará la forma, la extensión o la altura a la que puede hacerlo y se estudiará la coordinación.
  • S (Speech/Lenguaje): incitar al afectado a que hable para averiguar si hay problemas de entendimiento o de expresión. Se considera señal de alarma si el discurso resulta inteligible o no es lógico.
  • T (Time/Tiempo): con cualquier anomalía que hayamos detectado en las pruebas, debemos llamar a emergencias y notificar la gravedad del caso.

Las primeras horas, son claves tras realizar el método F.A.S.T. ictus

Debemos llamar a emergencias y explicar detenidamente y con calma las señales de alarma. Las primeras horas son clave para la evolución de un paciente que ha sufrido un ictus. Esta llamada que realizaremos será el primer paso para activar el llamado Código Ictus, un procedimiento de actuación sanitaria prehospitalaria que tiene el objetivo de movilizar la cadena asistencial para el traslado rápido del afectado a un hospital. El papel de la persona que realice el método F.A.S.T. será fundamental.

Vigilar el estado del paciente que ha sufrido un ictus

Mantenerse al lado del paciente y vigilar su estado es de vital importancia. No debemos movernos de su lado y tampoco intentar trasladarle por medios propios. Es mejor esperar a la ambulancia. Si la persona queda inconsciente, es recomendable colocarla en posición lateral de seguridad y vigilar su respiración. Si fuera necesario, debemos proceder a realizar una reanimación cardiopulmonar. Por otro lado, si la persona convulsiona o se agita debemos intentar sujetarla, pero sin hacerle daño.

Mientras vienen los profesionales sanitarios, no debemos dar ni comida ni agua. Es importante evitarlo ya que el ictus puede afectar a la deglución y darse un caso de ahogo, y por supuesto, no administrarle ningún tipo de medicamento.

Si el afectado estuviera solo y comienza a experimentar cualquiera de los principales signos de alarma que caracterizan un ataque de este tipo: debilidad o entumecimiento de una parte del cuerpo, imposibilidad en el habla, incapacidad o dificultad para caminar, sensación de inestabilidad, dolor de cabeza brusco o trastorno visual, es importante que llame a los servicios de urgencia con la mayor rapidez.

En caso de que el afectado se encuentre solo y comience a experimentar cualquiera de los principales signos de alarma que caracterizan a un ataque de este tipo (debilidad o entumecimiento de una parte del cuerpo, imposibilidad o dificultad en el habla, incapacidad o dificultad para caminar, sensación de inestabilidad, dolor de cabeza brusco o trastorno visual), es importante llamar a los servicios de urgencia con la mayor rapidez posible.

¿Cómo podemos prevenir un ictus?

Es uno de los problemas sociosanitarios más importantes en España, con una incidencia de 120.000 nuevos casos al año. La parte positiva es que, desde la Asociación Freno al Ictus, insisten en que esta enfermedad se puede prevenir en un 80% de los casos, simplemente apostando por unos hábitos de vida saludables.

  • Controlar el peso y los niveles de colesterol, glucosa, presión arterial y pulso para que se mantengan a niveles normales.
  • Llevar una dieta equilibrada variada y baja en sal y grasas; rica en verduras, frutas y pescados, cereales y evitando el consumo de alcohol.
  • Mantener al estrés a raya con momentos para la relajación a través del yoga, pilates u otra práctica similar.
  • Evitar el tabaquismo. Ya sabemos que cuanto antes se tome la decisión, mejor. Se calcula que tras haber dejado el hábito de fumar hay que esperar 15 años para evitar el riesgo de desarrollar una enfermedad vascular y así igualarse a una persona que no haya fumado nunca.
  • Caminar a diario entre 30 y 60 minutos también ayudará a prevenir esta enfermedad.

Como hemos comprobado, conocer el método F.A.S.T. ictus es más que mera información, es una forma de salvar la vida de una persona y ayudar a que sea atendida de manera aún más eficaz al ofrecer datos sobre su situación. Mantener la calma y seguir todos los pasos no solo salvará su vida, sino que ayudará a que los profesionales sanitarios cumplan con su función más rápido.

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